Desde este momento, después de 13 años, Britney Spears podrá tomar decisiones por sí misma, y sobre su fortuna de más de 60 millones de dólares. Luego del fuerte apoyo que recibió en redes, oficialmente, Jamie Spears deja de controlar cada aspecto de la vida de su hija.
La historia comenzó entre 2007 y 2008, cuando debido a toda la presión mediática y los problemas personales con los que estaba lidiando, la intérprete sufrió algunos problemas mentales y emocionales. Luego de esto, perdió la custodia de sus hijos y su familia obtuvo el control legal de sus actos.
A raíz de esta resolución favorable que recibió Britney, y aunque no lo creas, podrá volver a hacer estas increíbles cosas:
Decidir si quiere tener hijos
El 23 de junio de 2021, confesó ante la corte que bajo la tutela de su padre no tenía permitido tener hijos, por lo que le colocaron un dispositivo intrauterino (DIU) en contra de su voluntad.
Casarse
En la última audiencia la cantante dijo que no tenía permiso de casarse. No obstante, el 12 de septiembre de este año anunció que está comprometida con su novio, el entrenador Sam Asghari.
Gastar su dinero
De acuerdo a lo reportado por “The New York Times”, la estadounidense no puede ni siquiera comprarse un café sin el permiso de sus guardas legales, supuestamente para salvaguardar su fortuna.
Elegir su trabajo
La última vez que se presentó ante la corte, Spears relató que en 2018 fue obligada a hacer un show en Las Vegas, aunque ella quería un descanso.
Reunirse con quien quiera
Otra de las confesiones de la cantante durante la audiencia fue que no tiene permitido ver a sus amigos que viven cerca de su casa, que su novio pase por ella, ni pasar tiempo con sus hijos si no trabajaba.
