La nueva era de Miley no se quedará solamente en las plataformas. La artista también confirmó su esperado regreso a los escenarios con dos presentaciones especiales en el Hollywood Bowl de Los Ángeles, previstas para el 16 y el 18 de octubre. Una noticia que vuelve a encender la ilusión de sus seguidores y que promete convertirse en uno de los grandes momentos de este nuevo capítulo.
El universo de “Bass Persuades” empezó a revelarse con la reciente edición especial de Wonderland Magazine, que tuvo a Miley como editora invitada y contó con fotografías de Mario Sorrenti. La identidad visual del proyecto fue desarrollada junto a Alastair McKimm, director creativo y colaborador de la artista, y Mert Alas, quien creó especialmente el concepto visual que acompaña al álbum.
Y si hay algo que también atraviesa esta nueva etapa es el vínculo con una persona muy especial para Miley: Dolly Parton. Su madrina, referente artístico y compañera a lo largo de distintas generaciones, continúa siendo una influencia profunda en su vida y en su carrera. Ese amor y admiración mutua forman parte de una historia que va mucho más allá de la música.
A lo largo de su trayectoria, Miley construyó una identidad propia a partir de la transformación constante. Pop, rock, country, soul y música alternativa convivieron en una carrera en la que nunca tuvo miedo de cambiar de piel. Esa capacidad de reinventarse la convirtió en una de las artistas más importantes e influyentes de su generación.
Su presente llega además respaldado por algunos de los reconocimientos más importantes de la industria. En 2024, Miley ganó sus primeros premios GRAMMY por “Flowers”, en las categorías de Grabación del Año y Mejor Interpretación Pop Solista. Un año después volvió a celebrar una estatuilla, esta vez por su colaboración con Beyoncé en la categoría de Mejor Interpretación de Dúo/Grupo de Country.
Ahora, todo está listo para comenzar una nueva historia. “Bass Persuades” llegará el 18 de septiembre, mientras que Miley volverá a encontrarse cara a cara con su público en dos noches muy especiales en el Hollywood Bowl.
Una nueva música, una nueva estética y una Miley que, una vez más, elige no quedarse quieta. Porque si algo sabe hacer es reinventarse, siempre con una conexión especial con quienes la acompañan desde el otro lado del escenario.
