Este martes, la tensión judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo y frustrante capítulo en la Cámara de Apelación. Las letradas de ambas partes asistieron a una audiencia clave, solicitada por la propia defensa del futbolista, con el objetivo de tratar la deuda por la cuota alimentaria de las dos hijas que tienen en común. Sin embargo, tras un debate que se extendió por más de dos horas, las negociaciones fracasaron y las abogadas confirmaron de manera rotunda que no se logró llegar a ningún acuerdo.
Al salir del tribunal, Ana Rosenfeld, representante de la conductora, se mostró visiblemente molesta y aseguró que el delantero del Galatasaray no paga la cuota correspondiente desde hace más de un año.
"Vinimos a escuchar a qué hora iba a ser la transferencia para pagar lo que se debe, pero no tuvimos esa respuesta", sentenció. Además, la abogada ratificó que sigue bajo análisis el pedido de prohibición para que el futbolista pueda salir del país, argumentando que la Justicia debe tratar a Icardi de la misma manera que a cualquier ciudadano común que incumple con sus obligaciones de padre.
Por su parte, Elba Marcovecchio, defensora de Icardi, planteó el panorama desde la perspectiva de su cliente antes de ingresar al recinto, señalando que existe una "demasiada inseguridad jurídica" debido a que la prestación se fijó de forma provisoria en noviembre de 2024. La jornada también estuvo marcada por fuertes cruces debido a declaraciones del equipo de Icardi, que acusó a Nara de "monetizar a sus hijas", un argumento que Rosenfeld calificó de violento. Tras el fracaso de la audiencia, la resolución del conflicto y las posibles restricciones para el jugador quedaron exclusivamente en manos de la Justicia.
