MÚSICA

Soda Stereo: 30 años de un disco que convirtió lo acústico en otra cosa

A tres décadas de su lanzamiento, “Comfort y música para volar” vuelve a poner en primer plano una de las etapas más interesantes de Soda Stereo. El álbum, registrado en vivo para el ciclo “MTV Unplugged” y editado a fines de septiembre de 1996, encontró a la banda revisitando algunas de sus canciones más reconocidas desde una perspectiva completamente diferente.

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Soda Stereo: 30 años de un disco que convirtió lo acústico en otra cosa

Lejos de limitarse a trasladar sus temas eléctricos a un formato acústico, Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti eligieron transformar las canciones, sumar nuevos colores y explorar versiones que ampliaron el universo sonoro de Soda. “En la ciudad de la furia”, por ejemplo, incorporó la participación de Andrea Echeverri, de Aterciopelados, mientras que “Un misil en mi placard”, “Entre caníbales”, “Cuando pase el temblor” y “Ella usó mi cabeza como un revólver” adquirieron nuevas formas.

La historia del disco comenzó a tomar forma en marzo de 1996, durante el tramo final de la gira de presentación de “Sueño Stereo”. Los ensayos empezaron en habitaciones de hotel y luego continuaron durante una semana en Miami, donde la banda terminó de ajustar los detalles de una propuesta que buscaba escapar de cualquier fórmula.

“Con este disco teníamos dos posibilidades: hacer algo estrictamente desenchufado o generar algo distinto, redimensionando todo”, explicó Cerati. La idea, según sus propias palabras, era no limitarse a poner una canción eléctrica “adentro de una caja acústica”, sino construir una combinación de versión, contraversión y novedad.

El resultado también contó con invitados que aportaron distintas texturas al álbum: Tweety González, Andrea Echeverri y un trío de cuerdas participaron de la grabación, mientras que Iain Baker, tecladista de la banda inglesa Jesus Jones, apareció en “Sonoman”.

Entre los detalles que enriquecieron aquellas nuevas versiones aparece además un guiño al rock argentino. En el solo de guitarra de “Té para tres” se incorpora un riff de “Cementerio Club”, canción de Luis Alberto Spinetta, como una cita que conecta a Soda Stereo con otra pieza fundamental de la música nacional.

“Comfort y música para volar” fue presentado posteriormente con una gira que comenzó en octubre de 1996 en Chile y recorrió distintas ciudades de Latinoamérica antes de finalizar en noviembre en Bogotá. En Argentina, Soda Stereo tuvo una presentación dentro del programa “¿Cuál es?” y luego actuó en el Festival Rock & Pop Alternativo, realizado en el estadio de Ferro. Monterrey, Ciudad de México, Caracas y Medellín también formaron parte del recorrido.

Ahora, a 30 años de aquella edición, “Comfort y música para volar” vuelve a las disquerías en una edición especial en vinilo transparente, una nueva oportunidad para reencontrarse con un álbum que no buscó simplemente despojar a Soda Stereo de sus instrumentos eléctricos, sino encontrar otra manera de hacer sonar canciones que ya eran parte de la memoria del público.

La edición reúne en dos discos clásicos como “Un misil en mi placard”, “En la ciudad de la furia”, “Entre caníbales”, “Cuando pase el temblor”, “Té para tres”, “Ángel eléctrico”, “Ella usó mi cabeza como un revólver”, “Paseando por Roma” y “Génesis”, entre otros.