La última en abandonar la competencia fue Luana Fernández, quien quedó en el cuarto puesto después de enfrentarse en la definición con Yipio. De esta manera, la participante se convirtió además en la última integrante del elenco original que continuaba en carrera, mientras que sus tres compañeras llegaron a la instancia decisiva después de distintos recorridos dentro del reality.
La primera en asegurarse un lugar en la final fue Charlotte Caniggia, quien había ingresado a la competencia a través del repechaje. Luego llegó el turno de Sol Abraham, que tampoco pudo contener la emoción al escuchar su nombre: la participante había sido expulsada anteriormente y consiguió regresar a la casa gracias a un golden ticket.
Con Charlotte y Sol ya confirmadas, toda la tensión quedó concentrada en el mano a mano entre Luana y Yipio. Finalmente, Santiago del Moro anunció la salida de Fernández, que se despidió de sus compañeras con un mensaje conciliador y dejó atrás la casa después de un extenso recorrido en el certamen.
Ahora, Charlotte, Sol y Yipio se preparan para los últimos días de competencia. La definición tendrá además un condimento especial: después de 19 años, una mujer volverá a consagrarse ganadora de Gran Hermano en Argentina. La última había sido Marianela Mirra, en 2007, mientras que la primera mujer en quedarse con el título fue Viviana Colmenero, en la edición 2002/2003.
La final ya está servida y las tres llegan con historias muy diferentes dentro de la casa. El público tendrá ahora la última palabra para decidir quién se queda con el título de esta Generación Dorada.
